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El papel pintado tuvo su buena época en los años 60-70, aunque después cayó en desuso.  Ahora vuelve a hacerse un hueco para decorar paredes de cualquier habitáculo del hogar, y también en cocinas. Sí, cada vez es más habitual afrontar proyectos de diseño de cocinas en Madrid que nos piden previsualizar la cocina con papel pintado.

Azulejo Vs Papel Pintado para cocinas

Normalmente, las paredes de la cocina se recubren de azulejos. ¿El motivo? La facilidad que prestan estos revestimientos cerámicos a la hora de efectuar su limpieza. Y esta, en nuestra sociedad, es una razón importante. Ahora bien, los materiales que se utilizan actualmente para fabricar los papeles pintados proporcionan una mejor limpieza en la cocina. Ten en cuenta que es una zona donde los vapores y salpicaduras del cocinado de alimentos manchan con facilidad, por lo que hay que buscar materiales que resistan sin apenas deteriorarse.

Es indiscutible que el azulejo en la cocina, y baños, es el rey. Con la constante evolución en calidad de papeles pintados, junto con el gusto por la innovación, hay quien opta por determinar ciertas partes de la cocina, conjugando a la vez el alicatado junto al papel pintado. Se consigue así personalizar zonas o estancias de forma grata y acogedora.

¿Qué aporta el papel pintado a una cocina?

Colocar papel pintado, además de ser un elemento decorativo, resulta mucho más económico. Son fáciles de poner y quitar sin necesidad de realizar obras, te permiten cambiar la decoración con más frecuencia, y se adaptan de forma armoniosa con muebles, suelos, cortinas, entre otras ventajas. Eso sí, se ha de elegir un papel pintado que sea fácil de limpiar sin afectar su buen aspecto.

Para acertar en la elección del modelo hay que tener en cuenta la zona de nuestra cocina donde quieres colocarlo. Por ejemplo, en zonas muy soleadas y con mucha luz, el más recomendable será un papel con gran resistencia a la decoloración.

En zonas de fregadero, donde la humedad por salpicaduras de agua es muy frecuente, lo aconsejable es colocar azulejo, aunque también el mercado del sector ofrece papel pintado vinílico de alto gramaje y acabado de resina, con excelentes resultados. Se trata de un revestimiento muy resistente a la humedad, que cuenta para ello con una capa vinílica impermeable sobre papel estampado, y es fácil de limpiar: pasar simplemente una bayeta húmeda y un paño para secar. Este tipo de papel pintado es el que más se recomienda también si quieres simplemente cambiar la decoración de la cocina, eliminando los convencionales azulejos, o porque se hallen deteriorados.

Cómo instalar papel pintado para cocinas

Pero, antes de colocar directamente el papel sobre el azulejo debes seguir unas pautas:

  • Evitar imperfecciones de las rayas entre los azulejos, o de las que puedan tener el revestimiento.
  • Rellenar con masilla y espátula cada línea o deterioro para conseguir una pared lisa.
  • Pegar el papel con cola vinílica reforzada con cola blanca para adherir el papel con garantía de que no se despegue con el paso del tiempo.

Para estas zonas que pueden mostrar o acumular suciedad de grasa, vapor o humedad, también existen revestimientos de fibras de vidrio; son la mejor opción por ser altamente resistentes y de gran duración.

Los papeles no vinílicos en las zonas de fogones y fregadero requieren, después de su colocación, un tratamiento a base de barniz mate y transparente sobre el papel para evitar su deterioro.

Se pueden instalar papeles pintados adhesivos, quizás sea la opción más cómoda y sencilla de renovar la decoración de la cocina. Es un papel traspirable, lavable, no deja burbujas al ser pegado, permite ser extraído con facilidad, y puede pegarse sobre azulejos sin tratar previamente la pared. Es reposicionable, es decir, puedes colocar un papel sobre otro, pero no se aconseja colocar en zonas con alto nivel de humedad o pinturas satinadas.

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