Las cocinas y los baños en su mayoría están alicatados. Los pequeños espacios que dejan entre las baldosas y azulejos entre unas y otras son las juntas, que se rellenan con lechada cuando se colocan por primera vez, pero que, con el uso y el paso del tiempo, son las partes que más suciedad acumulan. ¿Cómo mantener las juntas de los azulejos como el primer día? Toma buena nota de algunos tips que utilizamos nosotros mismos en nuestras cocinas y que recomendamos a los clientes cuando ejecutamos el diseño integral de cocinas en Madrid.

 

Trucos sencillos para limpiar las juntas de los azulejos de la cocina (y del baño)

Para la limpieza y desinfección de las juntas de azulejos, bien sea grasa en la cocina, o moho generalmente en los baños, podemos utilizar productos industriales específicos y preparados para limpiar y blanquear. Estos productos se comercializan en droguerías, supermercados, y grandes superficies o centros de bricolaje.

El procedimiento de aplicación es sencillo: limpiar con una bayeta húmeda las paredes y dejar secar; aplicar el blanqueador con la esponja que tiene incorporada sobre las juntas, y mediante un paño seco retirar el exceso de blanqueador.

Existen en el mercado productos antimoho, cuya aplicación es similar a la forma de aplicación que el blanqueador, pero son más efectivos y duraderos, aunque su precio es más elevado.

 

¿Te preocupa el tema de la sostenibilidad? Crea tus limpiadores caseros para juntas

También podemos limpiar juntas utilizando productos caseros, ya sea porque buscamos un plus de sostenibilidad o porque sencillamente queremos ahorrarnos ese pico.

 El bicarbonato mezclado con agua caliente, o un chorrito de vinagre o agua oxigenada. Con ellos creamos una pasta ligera, ayudándonos de cepillo o brocha pequeños, podemos eliminar de las juntas la suciedad, mejor que lo haría un limpiador. Aclarar bien al terminar.

Esta mezcla es idónea para eliminar el moho ennegrecido de las juntas, además desincrusta la cal del azulejo; sólo hay que aplicar, frotar con cepillo o estropajo, aclarar y secar para eliminar la humedad.

– El vinagre de vino blanco, en proporción 1/2, con agua a temperatura ambiente, se aplica sobre las juntas, mejor con spray, se deja actuar durante 10-15 minutos, y se aclara. Secaremos con un paño, y los azulejos brillarán y las juntas quedarán limpias.

-El agua oxigenada rociada con un spray sobre las juntas, y con la ayuda de un cepillo pequeño, pero no muy áspero (uno de dientes que ya no utilices puede servir), y aclarando con una bayeta humedecida se consiguen muy buenos resultados.

-La lejía diluida en agua también es un potente limpiador, y desinfectante. Es suficiente con fumigar, frotar con un cepillo mejor sobre las juntas, y luego aclarar. Las juntas quedarán blancas y desinfectadas.

– El amoniaco arranca la suciedad incrustada a la vez que desinfecta; mezclado con agua muy caliente elimina la grasa con facilidad de las juntas, espolvoreando sobre ellas y frotando con un cepillo, o estropajo, y aclarando. Al ser un producto tóxico y corrosivo hay que utilizarlo con guantes, y ventilando la estancia mientras se esté manipulando con el producto.

 

¿No termina de quedar como esperas? ¡Prueba esto!

Si con estos productos, tan comunes en casa, no logras mantener a raya las juntas sucias o enmohecidas, puedes optar por pintar las rayas. Para esto hay que escoger una pintura adecuada para azulejos, resistente a la humedad, y aplicar con rodillo, si pintamos toda la estancia. Si sólo pintamos las juntas, utilizaremos un pequeño pincel, y con tiempo, paciencia y habilidad, aplicamos la pintura por cada junta; podemos proteger con cinta carrocero el resto de azulejo. Dejar secar al menos 24 horas.

Para pintar rayas también puedes optar por comprar un rotulador, que son específicos para esta tarea, y reparte la pintura de forma uniforme, es más cómodo y fácil de utilizar.

Realizar una lechada, puede utilizarse como último recurso. Aplicando una capa de mortero de cemento o resina epoxi con agua a temperatura ambiente, mediante paleta plana de goma, y en diagonal a las juntas; dejar secar ligeramente, limpiar primero con esponja poco húmeda, después con esponja empapada, y finalmente secar con paño de algodón. Así quedarán como el primer día.

Conviene limpiar con frecuencia juntas de azulejos y baldosas, para mantenerlas limpias y desinfectadas, libres de grasa, polvo o moho acumulado.