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Cualquiera que sea el tipo de vivienda requiere de varios requisitos indispensables para garantizar la seguridad de los usuarios de estas, así como la integridad del edificio. La salida de humos en las arquitecturas de los inmuebles bien sea producida por gases de cocinas, de calderas de calefacciones o sanitarios, ha de estar previsto por los arquitectos y peritos cualificados, tanto en materia estructural como por estética. ¿Cuál es la normativa que seguimos para las cocinas en Madrid?

La salida de humos en la cocina, prioritario

Estas ventilaciones son factores decisivos para la concesión o no de habitabilidad para cualquier clase de vivienda, o local, y se haya regulado por ley lo que se conoce habitualmente como RITE (Reglamento de Instalaciones Técnicas de los Edificios).

Es de obligatorio y normativo cumplimiento contar con salida de humos para edificios de primera edificación, y en viviendas ya existentes cuando se realicen reformas de las instalaciones térmicas con unas mínimas condiciones de calidad de aire interior.

Las instrucciones técnicas que marca el RITE para los temas de ventilación, climatización y salida de humos en cocinas se rige por la norma IDA, pero con una métrica basada en las partículas de dióxido de carbono por millón, dada la alta presencia de CO2 en estas zonas.

La normativa, en general, regula la evacuación de humos y gases a través de las chimeneas verticales, a ser posible metálicas, colocadas en las cubiertas de los edificios. Estas estructuras deben albergar varios conductos laterales que evacúan hacia la chimenea central los residuos gaseosos de los diferentes centros de combustión.

Madrid suma su propia regulación: ¡conócela!

En Madrid esta regulación es diferente, y está en función de los equipos con los que se cocine, los metros cuadrados del local y el aforo que puede albergar, estableciendo un IDA2 o IDA3 de calidad del aire.

También, en el municipio de Madrid se regula la extracción de humos en base a las condiciones de los inmuebles:

  • Edificios destinados a viviendas de nueva construcción, en las que es necesario disponer de una preinstalación que salga al exterior a través de la cubierta en forma de chimenea, y esta se halle a su vez conectada a posibles calderas o focos de combustión estanca del tipo C (UNE CEN/TR 1749 IN) y/o a instalaciones térmicas centralizadas o individuales.
  • Edificios en reformas, en estos se empleará el conducto ya existente en la cubierta, siempre que cumpla con el caudal adecuado. En el supuesto de no generar la suficiente evacuación establecida por el reglamento vigente será obligatorio la ejecución de un nuevo conducto.

Esta legislación establece excepciones, y permite la salida de humos y gases al exterior por fachadas o a patios interiores de ventilación, en edificaciones nuevas como en inmuebles ya existentes, cuando la potencia útil nominal del sistema productor sea igual o inferior a 70KW, o si el aparato de tiro natural posee un potencial útil igual o inferior a 24,4 KW.

Estas excepciones se hayan legisladas en función de la superficie de los patios o si se trata de viviendas unifamiliares, tipo adosados, ya que en casas plurifamiliares la ventilación dirigida a patio está prohibida.

La normativa clasifica a las cocinas en tres tipos, dependiendo de la potencia de los aparatos que causen la combustión, para la salida de humos de campanas extractoras.

Su ubicación ha de estar a una distancia mínima de 50 cm de cualquier material combustible, y los conductos de extracción no han de ir comunicados a otros, sino que deben ser independientes y exclusivos. En el caso de necesitar codos, estos no deben superar los 30º, los filtros deberán estar a una distancia mínima de 50 cm, con una inclinación superior a los 45º, y serán desmontables para su sustitución y limpieza. Si la cocina es de gas los filtros distarán como mínimo 120 cms.

Los extractores, del tipo que sean, deben cumplir la norma UNE-EN 12101-3, y garantizar su funcionamiento a 400º durante 90 minutos (clasificación F400 90).